El secreto: el libro que me hizo empezar de cero a los 30
Tenía 30 años cuando leí El secreto, de Rhonda Byrne. Y aunque han pasado muchos años desde entonces, sigo recordándolo como uno de esos libros que marcaron un antes y un después en mi vida.
No fue simplemente una lectura que me gustó. Fue el libro que me hizo plantearme empezar de cero.
A los 30 ya llevaba años trabajando por mi cuenta. Había empezado a emprender muy joven y estaba acostumbrada a buscarme la vida, tomar decisiones y asumir responsabilidades.
Pero una cosa es ser independiente profesionalmente y otra muy distinta sentir que estás viviendo la vida que realmente quieres.
En aquella etapa hubo algo que cambió dentro de mí.
Pasaba por un momento muy oscuro en mi vida, malos hábitos, malas compañías, depresiones y pensaba que eso era lo que me había tocado vivir y estaba agotada de todo, pero leerlo me hizo clic en la cabeza.
No voy a decir que un libro tenga el poder de resolverte la vida. Ojalá fuera tan sencillo.
Pero sí creo que hay lecturas que llegan en un momento en el que necesitamos escuchar algo diferente.
Y para mí, El secreto fue una de ellas.
¿De qué trata el libro El secreto, de Rhonda Byrne?
El secreto es un libro de desarrollo personal publicado originalmente en 2006 por la escritora australiana Rhonda Byrne.
Su planteamiento gira alrededor de la conocida ley de la atracción.
Según esta idea, nuestros pensamientos, emociones y creencias influyen en aquello que atraemos a nuestra vida.
El libro propone prestar atención a lo que deseamos, visualizar nuestros objetivos y cultivar sentimientos como la gratitud.
Su mensaje central es que la forma en la que pensamos puede influir en nuestra experiencia vital.
La autora desarrolla estas ideas aplicándolas a diferentes aspectos de la vida: relaciones personales, dinero, salud, felicidad y proyectos.
El libro tuvo un enorme éxito internacional y se convirtió en una referencia dentro de la literatura de autoayuda.
Ahora bien, quiero hacer una distinción importante.
La ley de la atracción, entendida como la capacidad de conseguir acontecimientos externos únicamente mediante nuestros pensamientos, no está científicamente demostrada.
Otra cosa diferente es que nuestra actitud, nuestras expectativas y las decisiones que tomamos puedan influir en nuestro comportamiento.
Y ahí es donde yo encuentro una parte muy valiosa de esta lectura.
Por qué El secreto fue un antes y un después en mi vida
Hay libros que lees, disfrutas y olvidas.
Y hay otros que, aunque pase el tiempo, sigues relacionando con una etapa concreta de tu vida.
A mí me ocurre con El secreto.
Cuando lo leí, tenía 30 años. Y, visto con perspectiva, me parece una edad curiosa.
Ya no eres aquella persona de veinte años que empieza a descubrir cómo funciona todo, pero todavía tienes muchísima vida por delante.
A veces llegamos a los treinta con una idea bastante definida de cómo debería ser nuestra vida.
Lo que se supone que tenemos que haber conseguido.
Dónde deberíamos estar.
Qué decisiones deberíamos haber tomado.
Y también con una mochila de expectativas que quizá ni siquiera son nuestras.
En mi caso, aquel libro coincidió con una decisión importante: empezar de cero.
Lo que más me marcó no fue pensar que todo iba a cambiar de repente, sino abrirme a la posibilidad de que las cosas podían ser diferentes.
Que no estaba obligada a continuar haciendo algo simplemente porque llevaba años haciéndolo.
Que podía revisar mis decisiones.
Que podía plantearme otros objetivos.
Y, sobre todo, que todavía estaba a tiempo.
Quizá hoy todo esto te parezca bastante evidente.
Pero hay momentos en los que necesitamos leer algo para empezar a hacernos preguntas que llevábamos demasiado tiempo evitando.
¿Qué aprendí leyendo El secreto?
No voy a contarte que a partir de aquella lectura todo fue maravilloso.
La vida sigue teniendo momentos complicados, imprevistos y situaciones que no podemos controlar.
Pero sí quiero compartir las ideas que más sentido tienen para mí cuando recuerdo aquel momento.
1. Empezar de cero no significa haber fracasado
Esta es una reflexión que con los años ha ganado todavía más importancia para mí.
Muchas veces nos aferramos a situaciones que ya no nos hacen felices porque sentimos que cambiar de dirección sería reconocer que nos hemos equivocado.
Y no tiene por qué ser así.
Puedes haber tomado una decisión que tenía sentido hace diez años y descubrir que hoy necesitas algo diferente.
Puedes haber dedicado muchísimo esfuerzo a un proyecto y decidir que ha llegado el momento de replantearlo.
Puedes haber construido una vida con determinadas prioridades y sentir que esas prioridades han cambiado.
Empezar de cero no borra todo lo anterior.
Te llevas lo que has aprendido, tus experiencias y las herramientas que has desarrollado por el camino.
A los 30 entendí que todavía podía elegir.
Y esa sensación fue muy importante para mí.
2. Prestar atención a lo que quiero, no solamente a lo que temo
Una de las ideas más conocidas del libro es la importancia de centrar nuestros pensamientos en aquello que deseamos.
Yo creo que esto tiene una aplicación muy práctica.
Cuando estamos preocupados por algo, es fácil dedicar una cantidad enorme de energía mental a imaginar todo lo que podría salir mal.
¿Qué pasa si no funciona?
¿Qué pensarán los demás?
¿Y si me arrepiento?
¿Y si fracaso?
Son preguntas normales. Todos necesitamos valorar riesgos antes de tomar decisiones.
Pero también podemos hacernos otras.
¿Qué quiero conseguir?
¿Qué tendría que cambiar?
¿Cuál sería el primer paso?
¿Qué opciones tengo?
No se trata de ignorar los problemas ni de fingir que todo es maravilloso.
Se trata de no permitir que el miedo sea lo único que participa en nuestras decisiones.
3. La importancia de saber hacia dónde quiero ir
Otra parte del libro que me parece interesante es la idea de visualizar lo que queremos.
No porque imaginar algo garantice que vaya a suceder.
Pero sí porque tener claros nuestros objetivos puede ayudarnos a organizar las decisiones necesarias para acercarnos a ellos.
Esto lo relaciono muchísimo con mi trayectoria como emprendedora.
Cuando llevas años trabajando por tu cuenta, sabes que no basta con tener una idea.
Hay que dedicarle tiempo.
Tomar decisiones.
Equivocarse.
Volver a intentarlo.
Y, en muchas ocasiones, cambiar de estrategia.
Pero resulta bastante difícil avanzar hacia algo que ni siquiera tenemos claro.
Por eso creo que preguntarnos qué queremos realmente es un ejercicio al que deberíamos dedicar más tiempo.
No lo que espera nuestra familia.
No lo que hacen nuestras amigas.
No lo que parece que funciona en Instagram.
Lo que queremos nosotras.
4. Aprender a agradecer lo que ya tengo
La gratitud ocupa un lugar importante dentro de El secreto.
Y es una de esas ideas que podemos trasladar a nuestra vida sin necesidad de aceptar todas las explicaciones que ofrece el libro.
Agradecer no significa conformarse.
Puedes sentirte afortunada por muchas cosas y, al mismo tiempo, querer cambiar otras.
Puedes valorar tu trabajo y tener ganas de desarrollar nuevos proyectos.
Puedes querer muchísimo a tu familia y necesitar espacios para ti.
Podemos reconocer lo bueno que tenemos sin renunciar a seguir creciendo.
Y también podemos permitirnos estar tristes, enfadadas o agotadas cuando las circunstancias lo justifican.
No tenemos la obligación de estar felices constantemente.
Lo que hoy pienso sobre la ley de la atracción
Quiero hablarte de esto porque me parece importante hacerlo con honestidad.
El secreto plantea que nuestros pensamientos pueden atraer acontecimientos a nuestra vida.
Es una idea que puede resultar inspiradora, pero algunas de sus afirmaciones van bastante más allá de lo que podemos demostrar científicamente.
Pensar en positivo no hace desaparecer una enfermedad.
Visualizar dinero no hace que aparezca en nuestra cuenta bancaria.
Y pasar por una situación dolorosa no significa que la hayamos provocado por tener pensamientos negativos.
Esto último me parece especialmente importante.
No debemos utilizar la ley de la atracción para culpabilizar a las personas por las dificultades que atraviesan.
Las circunstancias personales, económicas, sociales y de salud son mucho más complejas.
Lo que sí podemos hacer es aprovechar determinadas ideas del libro como herramientas para reflexionar sobre nuestros objetivos y nuestra actitud.
Sin confundir motivación con garantías.
Y sin dejar de lado la acción, la responsabilidad o la ayuda profesional cuando la necesitamos.
¿Recomendaría leer El secreto de Rhonda Byrne?
Sí.
Es un libro que forma parte de mi historia y que, por ese motivo, siempre recordaré con muchísimo cariño.
Pero no te lo recomendaría como un manual infalible para conseguir cualquier cosa que desees.
Te lo recomendaría como una lectura que puede invitarte a cuestionar algunas de tus creencias, reflexionar sobre tus objetivos y plantearte otras posibilidades.
Lo leería con curiosidad y también con pensamiento crítico.
No tienes que estar de acuerdo con todas sus afirmaciones para encontrar una idea que te resulte útil.
De hecho, creo que eso deberíamos hacerlo con cualquier libro de desarrollo personal.
Leer.
Reflexionar.
Quedarnos con lo que nos aporta.
Cuestionar lo que no nos convence.
Y decidir qué sentido tiene en nuestra propia vida.
Lo que a mí me marcó a los treinta puede no producirte el mismo efecto.
Y está bien.
Cada persona tiene su historia.
¿Qué pasa cuando decides empezar de cero?
No siempre sabes exactamente qué va a ocurrir.
Y esa incertidumbre puede dar muchísimo vértigo.
Hay decisiones que suponen cambiar hábitos, replantear relaciones, modificar prioridades o empezar proyectos completamente diferentes.
En ocasiones, incluso significa reconocer que llevamos tiempo sin escucharnos.
Pero hay algo que me parece importante recordar.
Empezar de cero no tiene por qué significar cambiarlo absolutamente todo.
A veces empieza con una conversación.
Con una decisión que llevas meses posponiendo.
Con pedir ayuda.
Con dejar de hacer algo que ya no tiene sentido para ti.
O simplemente con atreverte a reconocer que quieres una vida diferente.
En mi caso, la lectura de El secreto quedó unida para siempre a aquella etapa.
No puedo atribuirle todo lo que vino después.
Las decisiones fueron mías, igual que el trabajo y los aprendizajes.
Pero sí puedo reconocerle algo: fue una de las cosas que me impulsaron a mirar mi vida de otra manera.
Y por eso sigue siendo tan especial para mí.
Si pudiera hablar con la Vanessa de 30 años...
Le diría que no tenga tanto miedo a empezar otra vez.
Que no necesita tener todas las respuestas.
Que algunas decisiones solo se entienden cuando han pasado los años.
Que equivocarse forma parte de la vida.
Y que no tiene que demostrarle absolutamente nada a nadie.
También le diría que habrá momentos maravillosos y otros que serán mucho más difíciles de lo que imagina.
Que tendrá que seguir aprendiendo.
Que necesitará cambiar de opinión muchas veces.
Y que todo eso está bien.
Hoy, a mis 45 años, miro atrás y pienso en aquella versión de mí misma que decidió empezar de cero.
Y me alegro de que se atreviera.
Porque, aunque no puedo saber cómo habría sido mi vida si hubiera tomado otras decisiones, sí sé lo importante que fue aquel momento para mí.
Preguntas frecuentes sobre el libro El secreto
¿Quién escribió El secreto?
La autora es Rhonda Byrne, escritora australiana de desarrollo personal. El libro se publicó originalmente en 2006 y se convirtió en un éxito internacional.
¿De qué trata El secreto?
Su tema principal es la ley de la atracción, según la cual nuestros pensamientos y emociones influyen en lo que atraemos a nuestra vida. También aborda la visualización, la gratitud y la importancia de definir nuestros deseos.
¿La ley de la atracción está demostrada científicamente?
No hay evidencia científica sólida de que los pensamientos, por sí solos, puedan atraer acontecimientos externos mediante una fuerza universal. Sí existen investigaciones psicológicas sobre motivación, expectativas, comportamiento y establecimiento de objetivos, pero son cuestiones diferentes.
¿A qué edad leí El secreto?
Lo leí cuando tenía 30 años. Fue una etapa en la que decidí empezar de cero y lo recuerdo como un antes y un después en mi vida.
¿Vale la pena leer El secreto hoy?
Creo que puede ser una lectura interesante si te gustan los libros de desarrollo personal y la reflexión. Mi consejo es leerlo con la mente abierta, pero también con espíritu crítico, sin tomar todas sus afirmaciones como verdades científicas.
El libro que siempre recordaré
Han pasado unos quince años desde aquella lectura.
Desde entonces he vivido muchísimas experiencias, he seguido emprendiendo, he aprendido cosas nuevas y también he tenido que afrontar momentos que jamás habría imaginado.
La vida no ha sido perfecta.
Ni mucho menos.
Pero cuando pienso en los libros que han dejado huella en mí, El secreto siempre aparece entre ellos.
Porque lo importante no fue únicamente lo que leí entre sus páginas.
Fue el momento de mi vida en el que lo leí.
Lo que me hizo cuestionarme.
Y aquella decisión de empezar de cero.
A veces un libro no te da las respuestas. Simplemente consigue que empieces a hacerte las preguntas que necesitabas.
Y para mí, a los 30 años, eso fue muchísimo.
Si estás atravesando una etapa de cambios o sientes que necesitas replantearte algunas cosas, ojalá encuentres algo que te ayude a escucharte y tomar decisiones con las que te sientas en paz.
Puede ser un libro, una conversación, un proceso de terapia o un momento para ti.
No importa tanto cómo empieza.
Importa que puedas decidir qué quieres hacer con tu vida.
Y si te apetece conocer un poco más de mi historia, puedes visitar mi página Sobre mí [VANESSA: revisar enlace] o leer otras publicaciones en Reflexiones [VANESSA: revisar enlace] y Libros [VANESSA: revisar enlace].
P.D. Gracias Patri por recomendarmelo ¡Me cambió literalmente la vida!

