No se me ocurre mejor forma de celebrar las fiestas que con una tabla festiva cargada de queso y fruta. Esta idea tan sencilla y vistosa es perfecta para servir como aperitivo en las comidas de Navidad o en la cena de Fin de Año, dando un toque alegre y temático a la mesa.
Para montarlo he combinado distintas variedades de queso en dados con uvas blancas y negras, rematando con una estrella cortada en queso. Es una propuesta ligera, deliciosa y que tendréis lista en apenas unos minutos sin complicaros en la cocina.