Si has llegado hasta aquí buscando cómo ser RINGANA Partner, probablemente ya hayas oído hablar de la marca, quizá hayas probado algún producto o alguien te haya hablado de la posibilidad de desarrollar el negocio.
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Ver productos en mi tiendaYo también estuve ahí.
Aunque en mi caso hay una particularidad:
dije que no al Network Marketing durante cinco años.
No pensaba que fuera para mí.
Yo ya trabajaba por mi cuenta, tenía mis propios proyectos y llevaba muchos años emprendiendo. No estaba buscando “una oportunidad para empezar a emprender”.
Lo que buscaba era otra cosa.
Quería diversificar.
Quería dejar de poner todos los huevos en las mismas cestas y explorar una forma diferente de construir una nueva vía profesional sin tener que abandonar aquello que ya hacía.
Y así fue como acabé mirando RINGANA de otra manera.
No te voy a contar que fue amor a primera vista.
Fue exactamente lo contrario.
Primero tuve que entenderlo.
Por qué decidí ser RINGANA Partner
Después de más de 20 años trabajando por mi cuenta, había algo que cada vez tenía más claro:
no quería que toda mi tranquilidad profesional dependiera siempre de las mismas fuentes.
Había trabajado con clientes.
Con empresas.
Con redes sociales.
Con diferentes negocios.
Y había comprobado que absolutamente todo puede cambiar.
Lo que durante unos años funciona de maravilla puede dejar de hacerlo.
Un sector cambia.
Tus prioridades cambian.
Tu vida cambia.
Y empecé a pensar que quería construir otra cesta.
Pero además quería explorar un modelo diferente a aquellos en los que había trabajado hasta entonces.
Durante años gran parte de mis ingresos habían estado vinculados, de una manera u otra, a mi tiempo, mis clientes o mi presencia directa.
Yo quería aprender a construir algo que pudiera desarrollarse también a través de estructura, comunidad y equipo.
Y fue entonces cuando decidí dejar de decir:
“Esto no es para mí”
y empezar a preguntarme:
“¿Pero sé realmente cómo funciona?”
La respuesta era no.
Así que decidí conocerlo.
Y acabé convirtiéndome en RINGANA Partner.
¿Qué hago yo como RINGANA Partner?
Esta es probablemente una de las cosas que más me preguntan.
En mi caso, mi trabajo gira principalmente alrededor de dos áreas.
Por un lado, los clientes.
Utilizo productos, los conozco, comparto mi experiencia con ellos y acompaño a las personas que confían en mí para que puedan conocer las opciones que existen.
Y por otro lado está la parte que más ha crecido dentro de mi proyecto:
el desarrollo de equipo.
Trabajo con mujeres y profesionales que han decidido conocer el modelo y desarrollar su propio proyecto.
Y ahí mi trabajo cambia muchísimo.
Ya no se trata únicamente de recomendar un producto.
Se trata de acompañar.
Formar.
Ayudar a comunicar.
Trabajar captación.
Seguimiento.
Redes sociales.
Organización.
Mentalidad empresarial.
Y, sobre todo, liderazgo.
Esa es precisamente una de las partes que más me ha hecho crecer personalmente durante estos años.
¿Se puede ganar dinero siendo RINGANA Partner?
Aquí prefiero ser especialmente cuidadosa.
Puedo hablarte de mi experiencia, pero no puedo decirte qué ganarías tú.
Mis resultados son míos.
Dependen de mi trabajo, mi experiencia previa, mi actividad, las decisiones que he tomado, el tiempo que he dedicado y muchas otras circunstancias.
Por eso jamás utilizaría mis resultados para prometerte los tuyos.
Lo que sí puedo contarte es que yo entré buscando una vía adicional y acabé desarrollando un proyecto profesional mucho más importante de lo que imaginaba al principio.
Pero no ocurrió simplemente por registrarme.
He trabajado.
He aprendido.
He cometido errores.
He hablado con muchísimas personas.
He creado contenido.
He hecho seguimiento.
He desarrollado clientes.
He acompañado a personas.
He aprendido a liderar un equipo.
Y sigo aprendiendo.
Para mí esa diferencia es importante.
Una cosa es entrar en un negocio y otra empezar realmente a construirlo.
No necesitas empezar sabiendo vender
Cuando alguien me dice:
“Vanessa, es que yo no sé vender”,
lo entiendo perfectamente.
Pero tampoco creo que tengas que llegar sabiendo hacer todo.
Yo llevo más de 20 años emprendiendo y todavía sigo aprendiendo nuevas formas de comunicar, vender y liderar.
Para mí vender bien no significa perseguir.
Ni convencer.
Ni escribir a todo el mundo que tienes en la agenda.
Significa aprender a escuchar.
Entender qué necesita la otra persona.
Explicar lo que haces.
Recomendar cuando tiene sentido.
Y aceptar tranquilamente cuando la respuesta es no.
Muchas de las habilidades que utilizo hoy las he aprendido trabajando.
Y eso es también lo que intento transmitir a las personas que empiezan conmigo:
no necesitas empezar siendo buena.
Necesitas estar dispuesta a aprender.
Tampoco necesitas conocer a medio mundo
Otra objeción que escucho muchísimo es:
“Yo no conozco a suficiente gente.”
Yo no creo que un negocio pueda depender exclusivamente de tus familiares, amigas y conocidos.
Tu entorno puede formar parte de tu comienzo, pero yo trabajo muchísimo algo diferente:
aprender a crear red.
Hacerte visible.
Conocer personas nuevas.
Crear contenido.
Generar conversaciones.
Escuchar.
Hacer seguimiento.
Conseguir que personas que hoy no saben quién eres puedan conocerte con el tiempo.
Para mí, esa ha sido una de las claves.
No pensar constantemente:
“¿A quién conozco?”
sino:
“¿Qué estoy haciendo para que personas nuevas puedan conocerme a mí?”
¿Necesitas dejar tu trabajo para empezar?
En mi caso, no lo hice.
Y de hecho creo que esta es una parte muy importante de mi historia.
Yo no empecé RINGANA porque odiara mi vida o necesitara escapar de mi trabajo.
Seguía teniendo mis proyectos, mi familia, mis responsabilidades y mi vida.
Simplemente quería construir algo adicional.
Por eso una de las frases que más repito actualmente es:
puedes estar bien y querer más.
No todo proyecto nuevo tiene que empezar desde la desesperación.
A veces precisamente puedes empezar cuando estás bien, tienes cierta estabilidad y puedes permitirte aprender sin tomar decisiones precipitadas.
Esa fue mi manera de hacerlo.
Lo que más me ha sorprendido de RINGANA
Cuando entré pensaba principalmente en diversificación.
Con el tiempo descubrí que había una parte que me interesaba muchísimo más de lo que esperaba:
las personas.
Crear comunidad.
Conocer mujeres que probablemente nunca habría conocido de otra forma.
Ver a alguien empezar pensando:
“Yo no sé si voy a ser capaz”
y acompañarla mientras aprende.
Compartir eventos.
Viajes.
Formaciones.
Celebraciones.
También momentos complicados.
Porque evidentemente no todo es bonito.
Hay frustraciones.
Hay personas que dicen que no.
Hay cosas que no salen.
Hay meses mejores y peores.
Hay estrategias que tienes que cambiar.
Pero esa parte también forma parte de construir cualquier proyecto.
Lo que yo creo que necesitas para desarrollar este negocio
No voy a decirte que necesites ser extrovertida.
Ni influencer.
Ni experta en ventas.
Ni tener miles de seguidores.
Pero sí hay algunas características que, desde mi experiencia, ayudan muchísimo.
Curiosidad.
Ganas de aprender.
Constancia.
Capacidad para aceptar un no sin convertirlo en un drama.
Disposición para hablar con personas.
Humildad para reconocer lo que todavía no sabes.
Y paciencia.
Porque construir algo lleva tiempo.
A mí personalmente también me parece fundamental tratarlo como un negocio si quieres que llegue a convertirse en algo importante para ti.
Eso significa aprender.
Medir.
Observar.
Ajustar.
Y no esperar que las cosas funcionen solamente porque estás ilusionada.
¿Para quién creo que puede tener sentido?
Yo conecto especialmente con una mujer muy concreta.
Una mujer que quizá ya tiene trabajo.
O incluso un negocio.
Tiene responsabilidades.
Su vida no está necesariamente mal.
Pero hay una parte de ella que piensa:
“Me gustaría construir algo más.”
Más opciones.
Más capacidad para decidir.
Una nueva vía profesional.
Algo propio que pueda ir desarrollando progresivamente.
Si estás buscando dinero fácil o una fórmula en la que registrarte y esperar resultados, yo no sería la persona adecuada para acompañarte.
Pero si quieres entender el modelo, aprender y valorar con calma si encaja contigo, entonces sí podemos hablar.
¿Cómo sería empezar RINGANA conmigo?
Yo no quiero que una persona empiece porque ha leído un artículo y se ha emocionado durante diez minutos.
Prefiero tener una conversación primero.
Saber quién eres.
Qué haces ahora.
Por qué te interesa.
Qué estás buscando.
Qué tiempo real tienes.
Y qué esperas encontrar aquí.
Después puedo explicarte cómo trabajo yo, cómo he desarrollado mi negocio, cómo acompaño a las personas de mi equipo y qué implicaría para ti comenzar.
Y entonces decides.
Sin presión.
Porque para mí una de las decisiones más importantes antes de empezar cualquier proyecto es saber con quién vas a construirlo.
Mi opinión sobre RINGANA después de estos años
Si hace unos años alguien me hubiera dicho que acabaría desarrollando un equipo dentro de una compañía de Network Marketing, probablemente me habría reído.
Recordemos:
dije que no durante cinco años.
Y hoy me alegro muchísimo de haberme permitido cambiar de opinión.
No porque crea que RINGANA sea para todo el mundo.
No lo creo.
Sino porque en mi caso llegó en un momento en el que yo buscaba precisamente otra forma de construir.
Y ha terminado convirtiéndose en una parte importante de mi vida profesional.
Pero RINGANA no es toda mi vida.
Tengo otros proyectos.
Otros negocios.
Otros intereses.
Y precisamente eso es coherente con la razón por la que empecé:
nunca he querido poner todos mis huevos en la misma cesta.
¿Estás pensando en ser RINGANA Partner?
Si has llegado hasta aquí porque estás valorándolo, mi consejo sería muy sencillo:
primero entiéndelo.
No decidas basándote únicamente en lo que ves desde fuera.
Pregunta.
Infórmate.
Conoce cómo trabaja la persona con la que empezarías.
Entiende qué implicaría para ti.
Y después decide si encaja con el momento en el que estás.
Si quieres conocer cómo lo hago yo y cómo sería empezar conmigo, puedes escribirme.
QUIERO SABER MÁS SOBRE RINGANA
Me cuentas un poco sobre ti y qué estás buscando.
Yo te cuento mi experiencia y mi manera de trabajar.
Y después decides tú.
Porque exactamente así empezó también mi historia:
dejando de decir que no el tiempo suficiente como para entender qué estaba rechazando.
Nota: Soy RINGANA Partner independiente y este artículo refleja exclusivamente mi experiencia personal y mi forma de desarrollar mi actividad. Mis resultados no representan ni garantizan los resultados de otras personas. Para información oficial sobre productos, condiciones, compensación, requisitos y políticas de RINGANA, consulta siempre la documentación oficial vigente de la compañía.



